Hola.

Si estás aquí ya sabrás cómo me llamo y como diría Dante Alighieri me encuentro (más o menos) en el medio del camino de la vida (suena pedante, pero este tipo -Dante- me encanta, los tenía cuadrados!).

Esposo – padre de familia, hijo, amigo e ingeniero agrícola de profesión (el orden es importante).

Dedico buena parte de mi tiempo al trabajo, cosa que me gustaría cambiar. Dirijo de forma conjunta una consultoria sobre cómo aplicar la economía circular al paisajismo y a la edificación y urbanización. ¿Por qué trabajo con la economía circular? Pues por que los recursos en el planeta son finitos (no llegan recursos ni dinero del espacio) y no hay más remedio que no malgastar para que generaciones futuras puedan seguir viviendo medianamente bien.

Una de las áreas que he desarrollado más y en la que más a gusto me siento es en la formación por que supongo que tiene un sentido de trascendencia que me atrapa. Aprender para que luego otros aprendan es una de las mejores sensaciones que he vivido. Quizá sea una tontería (seguramente) pero disfruto haciéndolo. Y en eso (según dicen) soy bueno.

El asesoramiento es algo parecido a la formación. Sigo aprendiendo cada día para dar soluciones a problemas que me plantean los clientes. Y en eso TAMBIÉN soy bueno (en serio, no es chulería ni fanfarronería, es ASÍ).

En ambos casos (formación y asesoramiento) disfruto mucho y con los años me he dado cuenta de que para mí es algo maravilloso.

En el blog (los diarios de Kessler) vuelco mis pensamientos por necesidad. Hay de todo: filosofía, educación, medio ambiente, jardinería, paisajismo, arboricultura (¿por qué nadie hace caso a los árboles?),…

Es algo egoísta, lo sé y lo hago por que me da la gana y por que no he de pedir permiso para hacerlo. Además soy yo quién paga el dominio y soy yo quién escribe.

Espero que te guste.

Saludos cordiales